1- Inflación

Una desaceleración de precios

Pese a que se esperaba una inflación de 6,1%, el dato de Indec, del 4,9% para noviembre, asombró al mercado. Se trata del menor guarismo en 10 meses. Como resultado, la cifra interanual marcó 92,4%, la más alta desde octubre de 1991, mientras que la variación acumulada en 2022 fue de 85,3%. Desde el Gobierno, plantea GMA Capital, tienen motivos para festejar porque este año no cerraría con una inflación superior al 100%. Para tocar los tres dígitos, los precios de este mes deberían aumentar como mínimo 7,96%, algo improbable dada la dinámica actual. Sin embargo, esto solo forma parte del “marketing político”: los desequilibrios de una economía son los mismos, por más que el costo de vida se eleve 90%, 100% o 110% anual. La categoría que más pesa en el IPC, Alimentos y bebidas no alcohólicas, fue la que menor sunba reportó (3,5%). Parte de esto se debió a la mayor oferta de carne vacuna y caída de precios en los cortes, por un avance en la faena derivado de la sequía. Para tomar una referencia, según el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna, el precio de la carne trepó 56,6% interanual, casi 36 puntos menos que lo que dicta la inflación. Por lo tanto, si bien esto trajo beneficios en el cortísimo plazo, podría traer más de un dolor de cabeza de cara a los próximos meses.

2- El bolsillo

El gran perdedor del momento

La tendencia alcista de la inflación ha causado que los ingresos perdieran sistemáticamente la contienda. Según los últimos datos de octubre, el salario promedio registrado cayó 0,8% en términos reales con relación al mes anterior. El derrotero indica un retroceso de 4,9% al comparar contra el mismo mes del año pasado. Tomando el promedio anual, el retroceso respecto de 2021 alcanza 0,2%. Si bien no es una merma significativa, este resultado bastaría para coronar el quinto año consecutivo de caídas en el salario real. Para encontrar niveles comparables al actual deberíamos estirarnos hasta 2010. Es decir, en términos de poder adquisitivo 2022 se trata del peor en 12 años, puntualiza GMA. Ningún sector mayoritario de trabajadores que dependa de un flujo de ingreso corriente se vio beneficiado a lo largo de los últimos años. La jubilación mínima cayó este año un 5% y acumula un recorte real de 20% desde 2017.

3- Actividad

Asoman aires de enfriamiento

Pese a las constantes pérdidas del poder adquisitivo, a lo largo de este año, la actividad económica respondió mejor de lo que se estimaba. Tomando los datos del PBI del tercer trimestre, en caso de mantenerse el nivel de actual, la economía habría crecido 5,9% anual. El componente más importante del Producto, es decir, el consumo privado, creció 10,2% interanual. Una parte considerable se explica al consumo relegado por las restricciones a la circulación vigentes hasta 2021. De cara al futuro, las perspectivas son menos favorables. Ya en septiembre la actividad económica se contrajo 0,3% respecto del mes anterior. Por otro lado, en octubre la construcción retrocedió 3,5% mensual y la caída de la producción industrial fue de 1,1%. Estos dos indicadores nos dan la pauta de que el EMAE de octubre puede bajar. Al mismo tiempo, la estructura de tasas reales más cerca del terreno positivo encarece el costo del crédito, lo que desincentiva el consumo. En tanto, la búsqueda de financiamiento del sector público desplaza la inversión privada (crowding out). Por otro lado, la sequía no solo provocará un recorte de las exportaciones, sino que puede llevar a un control más estricto sobre las importaciones, algo negativo para el PBI. En el escenario que se viene, el enfriamiento de la actividad aparece como uno de los principales aliados para contener a la inflación.

4- Tasas positivas

Un escenario llamativo

Según GMA, el aterrizaje de Sergio Massa con su eclecticismo, trajo mayores dosis de ortodoxia a la política económica. Tomemos el caso de la política monetaria (hay coordinación plena entre el Ministerio de Economía y el Banco Central). Entre julio y septiembre el BCRA aumentó las tasas de referencia, pasando de 52% (TNA) a 75%. En consonancia, en las siguientes licitaciones se determinaría el “techo” del corredor de tasas. Esto permitió que la sea casi neutra en términos reales, buscando contener tanto el aumento de precios como los incentivos a la dolarización. La sorpresiva desaceleración en la inflación provocó que las tasas hayan sido positivas en términos reales. En noviembre, la de Leliq pasó a rendir 15,6% (TNA), mientras que la de la Lede a marzo rindió 20,4% (TNA) por encima de la inflación. El Central anunció que por el momento mantendrá sin cambios la tasa. Si bien esto ayudará a seguir conteniendo la inflación y al dólar financiero, deberá observarse con especial atención la dinámica de los pasivos remunerados y los intereses que genera, ya que ahora estos devengan intereses más rápidamente que la velocidad de la inflación, alerta GMA Capital.

5- Licitaciones

Más pesos en la economía

La subasta de títulos era desafiante en la previa, no solo por el monto y por la calidad de los tenedores (todos privados), sino por las necesidades de financiamiento del Tesoro para cubrir el elevado déficit de diciembre. El Gobierno no solo logró cubrir los vencimientos por $ 412.000 millones, sino que consiguió financiamiento neto por $ 418.000 millones, apunta la consultora. Esto le permite al Tesoro cerrar el programa financiero del año sin usar Adelantos Transitorios. Sin embargo, la participación de entes públicos en la subasta ha sido considerable, luego de que el BCRA emitiera más de $ 477.000 millones desde el 12 de octubre para sostener los bonos en pesos hasta 2024. Todo esto no quita que no haya habido innumerables atajos contables. El más reciente ocurrió el 6 de diciembre, cuando el Tesoro vendió al Central U$S 1.180 millones de DEGs, lo que representó una emisión extra de $ 200.000 millones por financiamiento directo. Por otro lado, la emisión por el nuevo “dólar soja” ya supera los $ 274.000 millones. No importa cuál sea la fuente, la promesa de más pesos en la economía es garantía de que la inflación no va a tener razones para regalarnos nuevas sorpresas a la baja. En este contexto, a pesar del año electoral, es fundamental que prime la prudencia fiscal y monetaria de cara al futuro, finaliza GMA Capital.